Estar de regreso en la empresa de Liam era realmente difícil de procesar, de creer. Ahora sí era diseñadora y, mis diseños, aquellos que me recordaban a mi madre, iban a ser reconocidos. Y aunque todo era extraño, sentía una alegría enorme. En ese momento parecía que el pasado no importaba, que todo lo que había vivido era una estrella fugaz que había dejado una marca en mí, pero que simplemente ya no estaba y no me lastimaba.
Entrar a esa sala blanca y enfrentarme a hacer lo que siempre amé, m