Dormir durante casi todo el viaje había ayudado mucho para no sentir el tiempo, sin embargo, aunque mi cuerpo estaba en el autobús rumbo a un nuevo destino; alejándome de quien creí ser, mi corazón permanecía con Luci y Lucia. Aún no sabía nada de ellas, pero quizás era lo mejor, no estaba preparada para verlas a través de fotografías, algún video, o escuchar sus vocecitas hermosas por teléfono.
Observé por la ventana y las luces de la ciudad me cegaban. Nueva York era una ciudad hermosa, brill