De nuevo batallaba con quien quiero ser y con quien soy realmente. No quiero poner excusas para mí comportamiento o mis pensamientos, pero simplemente es difícil no desear estar de nuevo entre las piernas de una mujer; sentir su agradable aroma, su piel de terciopelo, sus jadeos, su ser. Alicia me estremece en la cama, me desconecta y me agrada, pero después no significa nada, el vacío inmenso me arropa y la culpa me lastima. Quiero cambiar, alejarme de esa lujuria que ha envuelto mi vida desde