Mundo ficciónIniciar sesiónLa petición de Alicia para hacerle el amor no tenía ningún sentido para mí, ni siquiera podría considerarlo como una supuesta tregua. No volvería a tocarla nunca más. El deseo que ella me hacía sentir antes como mujer, ya no existía y; aunque sabía que sus amenazas podían convertirse en una realidad, no iba a caer en esa parte de su ridículo juego.
Samantha me llamó repetidas veces, logré alejarme de Alicia un poco para contestarle. De nuevo Eros la había llamado. Sin duda era algo que







