Samantha me observó y hubiera deseado saber qué pensaba, no decía nada, solo me miró, parpadeó un par de veces y se retiró. Me sentí verdaderamente triste con su despreció. Me importaba, significaba mucho para mí y me dolía pensar que para ella no significaba nada y me apartaba nuevamente.
Intenté no pensar en ella y volví a la habitación con Alicia. Aún estaba dormida, pero estable. Sus amenazas habían funcionado y ahora tenía miedo de lo que pudiera ser capaz de hacer por mi culpa. Samantha e