Capitulo 51: Una llamada.
Campamento de Draco. Noche.
La nave industrial estaba sumida en una penumbra rota solo por la luz azulada de una pantalla de ordenador portátil y el resplandor anaranjado de un calentador portátil. Draco estaba sentado en su silla plegable, con el teléfono apoyado contra la oreja y la mirada perdida en el techo de chapa. Frente a él, Viktor y Sergei se habían instalado en unos bidones, con las manos apoyadas en las rodillas y la atención fija en su líder.
El viento silbaba entre las rendijas de