Punto de vista de Mariana
Dimitri no quería que fuera sola.
"Dije que no", repitió, su corpulenta figura llenando la puerta del apartamento de la casa de seguridad. Llevaba puesta la chaqueta oscura, con la cremallera a medias. La pistolera bajo el brazo izquierdo era un bulto familiar. Su rostro era una máscara de piedra, pero sus ojos estaban vivos, brillando con una frustración que rayaba en el miedo. "No es una discusión".
Terminé de recogerme el pelo en un moño apretado y práctico, sin mir