El rugido de Cronos seguía retumbando en el aire mientras su figura colosal se alzaba sobre el campo de batalla. Su presencia era una declaración: él era la fuerza que arrasaría todo para crear un nuevo comienzo. Las sombras que giraban a su alrededor parecían tener vida propia, moviéndose con una intención destructiva, envolviendo las ruinas y cubriendo el cielo en un manto de oscuridad impenetrable.
Zeus, tambaleante pero inquebrantable, alzó su rayo. Su mirada reflejaba determinación, pero t