La batalla final en Machu Picchu había dejado huellas profundas en la tierra sagrada. Las montañas, que una vez se alzaron orgullosas entre las nubes, ahora parecían observar en silencio los últimos vestigios de la lucha. El portal por el cual Cronos había irrumpido aún giraba con una energía caótica, pero su intensidad comenzaba a menguar. En el centro del campo de batalla, donde dioses y mestizos luchaban desesperadamente por cerrar la brecha, surgió un resplandor etéreo.
Ethan apareció prime