La oscuridad era palpable, un abismo sin forma ni tiempo que se extendía en todas direcciones. Ethan sintió que su cuerpo flotaba, aunque ya no estaba seguro de si tenía un cuerpo. Su conciencia se agitaba como una chispa en el vasto vacío, vulnerable y confusa. Había algo más allá de la nada, un murmullo que no provenía de ningún lugar en particular, pero que resonaba en su mente como una melodía antigua, cargada de un poder ancestral.
El murmullo se transformó en un coro de ecos profundos. La