El aire seguía cargado con una energía opresiva mientras las ruinas permanecían envueltas en un silencio antinatural. Las sombras de las criaturas derrotadas parecían haberse disuelto, pero los ecos de su presencia aún vibraban en las piedras. Apolo, Tarsus y Nerya estaban de pie en un círculo precario, recuperando el aliento después del enfrentamiento. La luz tenue del arco de Apolo era la única fuente de claridad en el entorno oscuro y amenazante.
Tarsus, apoyando la espada sobre su hombro, r