Mundo ficciónIniciar sesiónLa habitación del hospital olía a antiséptico y a flores frescas que Aria no recordaba haber recibido, la luz blanca del techo le hería los ojos, pero nada dolía tanto como la confusión que nublaba su mente.
Cada vez que cerraba los ojos, escuchaba el estruendo de la explosión, pero el resto de su memoria reciente era un lienzo en blanco salpicado de manchas oscuras.
Aprovechando que Killian había sido obligado por los m&ea







