Capítulo 20
Narra Paulina
Salí de casa con Daniel rumbo al hospital. Las lágrimas me corrían por las mejillas sin control. No podía parar de llorar. La idea de perder a Daniel me provocaba una angustia que nunca antes había sentido.
Daniel me miró con rabia y me dijo entre dientes:
—Disimula. No quiero que nadie piense que eres la perra de Luciano, tu eres mi mujer y no tienes que llorar por el.
Le di una cachetada fuerte en la cara. El sonido se escuchó dentro del auto. Daniel me agarró de la