Capítulo 36
Nunca imaginé que cumpliría la última promesa que le hice al abuelo tan pronto.
Permanecí de pie frente a su ataúd con la mirada perdida. Todavía podía sentir el calor de su mano cuando me pidió que me alejara de Luciano.
Todavía podía escuchar su voz.
"Prométemelo."
Y yo había aceptado. Aunque esa promesa me estuviera rompiendo el corazón debía cumplirla.
Apreté con fuerza el pañuelo entre mis manos mientras una lágrima bajaba por mi mejilla. El abuelo había sido la única persona