Capítulo 41
Daniel me miró como si acabara de darle el golpe más fuerte de toda su vida.
Durante unos segundos permaneció completamente inmóvil. El teléfono seguía en su mano con el video pausado en la pantalla, pero ya ni siquiera parecía recordarlo.
Sus labios se movieron lentamente.
—¿Qué acabas de decir? —sus ojos de abrieron llenos de odio
Respiré hondo, ya no había vuelta atrás, era el momento de decir la verdad
—Escuchaste perfectamente. Tú no eres el padre de este bebé —lo mire a los