CAPÍTULO 32
La puerta del departamento 7A se cerró, dejando el pasillo en silencio y a Sebastián de la Torre solo frente a su propia puerta. Había cumplido su misión: escoltar a Catarina. Sin embargo, mientras escuchaba las voces amortiguadas de la familia Soler al otro lado de la pared, Sebastián sintió una extraña mezcla de alivio y exclusión.
— Son intensos —murmuró para sí mismo, recordando el abrazo asfixiante de la madre y el apretón de manos interrogador del padre—. Ahora todo tiene más