Me desperté en los brazos de Gael, lo sentía abrazado a mi cintura, respirando casi sobre mi cuello con su cuerpo muy pegado al mío, sonreí sin voltear, sentía el pecho hinchado, suspire y cerré los ojos, fue más de lo que esperaba, más de lo que hubiese imaginado, fue sorprendente para mí como pasamos la noche, las cosas que hicimos, como me trató, lo que sentimos y cómo conectamos.
Ya había tenido buen sexo con Eitor, pero esto no se comparaba a nada que hubiese vivido con nadie, sentí que tod