—¡Vas muy callado! —observó Jelena.
—No es nada. ¿Me vas a contar qué pasó?
—Nada, Gael me trató de estúpida. Me dijo que no lo buscara más con mis tonterías.
—¿Y? ¿Por qué te afecta eso? Deberías hacerle caso. Te lo advertí.
—Todo esto me tiene agotada, cansada.
—Sí, a mí también, necesitamos que esto avance.
—Quiero que lo hagamos —dijo.
—¿Qué cosa?
—Qué tengamos sexo.
—Ahora me usas como tu juguete, hay aparatos, sabes, juguetes, muchos modelos que puedes usar.
Ella se rio.
—¿Te molesta hacer