Al salir Gael, todo volvió a la normalidad, enseguida se abrieron las puertas y vi los rostros espantados de Gaviota y Buzo, entro personal de seguridad.
—¡Lo sentimos! Fue una falla en el sistema. ¿Está bien?
—Perfecta.
—Pasen por aquí —indicó un hombre.
Nos condujo por otro pasillo y dimos con una puerta de cristal grande, se podía ver una recepción decorada con un estilo muy sofisticado al fondo. El hombre tocó un timbre y se asomó a un dispositivo como la pantalla de un celular que estaba a