Capítulo 22: Gael
Regresé a mi oficina algo turbado. No había querido admitirlo, pero Jelena Van de Venter me excitaba mucho, no solo físicamente, había algo en ella que me hacía querer conocerla, hablar con ella, tenerla cerca. Cuando la conocí debí admitir que me causo mucha gracia, la pendeja, mira que venir a hacerse pasar por cualquier otra persona conmigo. ¡Conmigo! Después debí admitir que estaba muy buena, sentí un deseo muy básico por ella, su olor me excita como si yo fuera un maldito animal salvaje. L