Tarde con mis hijas.
Damon Chrysler
Costó muchísimo trabajo, pero finalmente logré llevarme a las niñas al parque. Jugamos en varios juegos, corrimos por la hierba y, como broche de oro, les compré helado. Mientras las veía reír y disfrutar, sentí una mezcla de felicidad y nostalgia. Les envié un mensaje a mis padres, diciendo que iría en un par de horas a la casa.
Me daba cuenta de que Alisson era la más expresiva de las dos, siempre riendo y hablando sin parar, igual a su madre. En cambio, Amina me miraba con