Cuando subieron al barco, lograron divisar que en el cielo se estaba formando una gran tormenta. Rayos y relámpagos iluminaban el horizonte mientras las gotas de agua comenzaban a empaparlos.
—Deberíamos abordar en una isla, señor Chrysler —le indicó uno de sus hombres, mirando al cielo con preocupación.
—No me detendré hasta llegar a aguas internacionales —respondió Maxon con determinación fría.
Sabía bien lo que significaba estar en aguas internacionales: una zona fuera de la jurisdicci