Me desperté confundida y desconcertada, observando a mi alrededor y encontrándome en un jardín con pasto verde sin ninguna otra planta. El sol estaba muy fuerte y su impacto en mi rostro me cegaba.
Intenté moverme, pero era imposible porque tenía las muñecas esposadas.
Observé a la distancia y me percaté de que Maxon estaba sentado, y lo que más me desconcertó fue ver a Romina a su lado, sentada en su regazo dándole un beso.
Por lo que hablé con papá, él creía que Maxon le había hecho dañ