Al día siguiente, Bruno se encontraba en su oficina, sentado en su sillón con una mano sobre el respaldo y los dedos apoyados en su mentón. Damián le resumía el reporte financiero de Dransen Ingeniería C.A.
—¿Qué te tiene tan pensativo? —le preguntó Damián, visiblemente frustrado—. He estado perdiendo mi tiempo explicándote un informe del que estoy seguro que no has prestado atención.
Bruno lo miró con confusión, saliendo de sus pensamientos. Su amigo tenía razón: no había estado prestando atenc