—Ese hombre que te abordó no trabaja para Donato, así que cálmate —afirmó Pavel con seguridad—. Ese tipo se mueve entre las sombras. Desde que empecé a trabajar para Jonás, he seguido tus pasos, y por alguna razón, él aparecía una y otra vez en el camino de Lena. Lo más extraño es que le haya advertido, Alara.
—¿Estás seguro de que no está con Donato? —preguntó Lena, con el miedo aún reflejado en su voz.
—Mi informante me dijo que, después de que saliste del restaurante, Donato abandonó el lugar