Bruno sentía que entre ellos había una brecha indescifrable, un abismo que crecía con cada palabra o acción que él hacía. No entendía por qué aquella mujer le ponía las cosas tan difíciles. En ese momento, una punzada de nostalgia lo atravesó, como si algo le hubiera hecho, sin que él pudiera saber qué.
—¿Por qué será que malinterpreta todo? —murmuró, con la voz cargada de frustración—. Solo quiero conocerla. Desde que apareció, por alguna razón, ya no extraño a Lena.
Apretó los puños con fuerz