La villa Damasco estaba en silencio después del funeral de Donatello. Claire, agradeció a las Coldwell.
—Gracias por venir —dijo, con la voz apagada— no sé cómo hubiera pasado esto sin ustedes.
Miró a Tanya y Dina, abrazadas, todavía le costaba aceptarlas, pero algo en su corazón se ablandó.
—Voy a intentar entenderlas —prometió— por Dina por lo que queda de nosotros.
Greta asintió, con una mirada seria.
—Hemos perdido mucho, es hora de dejar el odio atrás.
Celine, Constanza y Caroline murmur