Una charla peligrosa (4ta. Parte)
El mismo día
New York
Hillary
Si quieres sobrevivir en un mundo de tiburones, no basta con nadar rápido. Tienes que convertirte en uno... pero ser más astuta, como una cobra silenciosa, oculta entre las sombras, esperando el momento justo para deslizarse, seducir y clavar el colmillo donde duele más, donde nadie lo ve venir. No es un juego para débiles. Es una partida donde las piezas se mueven con el cerebro frío, la intuición afilada como navaja, y un olfato infalible para detectar la oportun