Ojo por ojo (3era. Parte)
La misma noche
New York
Alan
Supongo que, en el fondo, supe lo que iba a pasar en cuanto Nicky apareció. No hizo falta mucho para que el pánico me trepara como una garra por la garganta. Pero no hubo tiempo para procesar nada. Todo ocurrió demasiado rápido, como en una pesadilla a cámara rápida. Cuando me quise dar cuenta, Scott ya la había apresado. Mi mujer. Sus manos en ella como una maldición, y yo… yo clavado en el suelo como un imbécil, viendo cómo la arrastraba por la pista en dirección