Nosotros (2da. Parte)
La misma noche
New York
Alan
Supongo que uno de los peores males es la incertidumbre. Esa maldita sensación que se mete sin permiso, que se instala en el pecho y no deja respirar. Nos consume. Nos estruja el corazón con dedos invisibles, y nos deja suspendidos sobre una cuerda tan delgada que cualquier soplo puede quebrarla.
Cada segundo sin certezas arde. Se enciende como un incendio lento que empieza por los bordes y termina devorándolo todo. Y lo único que uno puede hacer es resistir. Aguant