El mismo día
New York
Hillary
Complicación. Así se llama cuando alguien nuevo irrumpe en tu tablero sin haber sido invitado. No es solo una cara distinta, es una variable impredecible. Una amenaza vestida de posibilidad. Porque al principio —cuando no sabes con quién lidias— te aferras a la ilusión de poder moldearlo, girarlo a tu favor, manipularlo como una pieza suelta en un juego que ya dominabas. Es la trampa del control: creer que todo recién llegado es una herramienta más que puedes usar…