Samuel
Llegamos a las once de la noche. Eduardo corrió hasta su núcleo familiar donde mi tío abrazaba a su esposa. Andrés era el soporte de sus dos hermanas, quienes tenían los ojos hinchados. Toda la familia se encontraba en la clínica, los que no, venían en camino… menos Angélica. Llegué a mi núcleo. Mamá también tenía los ojos hinchados, le di un beso en la frente. Sin duda había llorado mucho por la situación.
—Papá, ¿cómo está? —Julián abrazaba a Adara, quien fue la primera en levantarse