Lyra
Todavía sentía el calor de los abrazos de Marcus y Helena en mi piel, y el eco de la pregunta del niño
El pacto estaba hecho me casaría con él a cambio de mi corona, mi gente y mi fortuna sin embargo, antes de sumergirme por completo en las sedas de los Renard, había un hilo suelto que debía cortar yo misma.
— Dorian —dije suavemente, deteniéndome mientras caminábamos de regreso hacia la mansión, le puse una mano en el brazo, mirándolo con una serenidad que ocultaba la tormenta interna—