Lyra
El sol apenas comenzaba a lamer el horizonte cuando mis pies golpearon la tierra húmeda del bosque, no podía permitirme perder la costumbre el entrenamiento era lo único que mantenía mi mente cuerda mientras mi corazón se desangraba.
Corrí con fuerza, sintiendo cómo el aire gélido de la mañana quemaba mis pulmones, una sensación de limpieza que contrastaba con la turbiedad de mi vida actual cada zancada era un recordatorio de que, aunque mi libertad fuera una ilusión, mi fuerza física er