En el instante en que Mercy dijo que sí, el ambiente del penthouse cambió. Ya no estaba cargado de desesperación, sino electrizado.
Aurelian no titubeó. Tomó el celular.
—Kendrick —dijo en cuanto se conectó la línea—. Prepara todo en el registro civil. Trámite inmediato. Nivel uno de discreción. Y que el equipo legal traiga el contrato.
Kendrick no sonó sorprendido. Solo hizo una pausa y luego dijo:
—Entendido, señor.
Mercy seguía inmóvil, con el pulso acelerado. Todo le parecía irreal. Apenas u