La mansión estaba envuelta en silencio, salvo por el susurro del viento que se filtraba a través de las ventanas. Tara se encontraba frente al gran espejo de su habitación, observándose detenidamente, como si esperara encontrar una respuesta allí. Su mente seguía atormentada por los descubrimientos de los últimos días: los poderes que ahora comenzaban a desbordarse, las visiones extrañas que la acosaban, y la revelación de que su linaje estaba ligado a Lilith.
Su mente vagaba entre los recuerdo