Ciudad de México - Suite de Neurología (Hospital ABC).
Amelia se había sentado erguida, con la mirada fija en Luca, esperando su aprobación. Sabía que su cuerpo aún estaba frágil, pero la luz en sus ojos era la de una mujer que había regresado del infierno con un propósito. Había aceptado la terrible historia de la venganza de Ivanka y la paternidad inesperada de Emilio con una serenidad que sorprendió a todos.
—Luca —dijo, su voz más suave—. Es necesario. Por favor, déjame hablar con él.
Luca