El viaje de regreso de Toluca a la Ciudad de México fue tenso, pero no hostil. Luca conducía el Maybach, su mirada fija en la carretera, procesando la decisión que había tomado de abandonar su imperio. A su lado, Emilio estaba en silencio, asimilando el hecho de que el hombre que había odiado durante semanas era ahora su único aliado verdadero.
—Ella... te va a odiar —dijo Emilio en voz baja, rompiendo el silenci