Mientras Luca estaba llegando a su suite en el St. Regis, trataba de mantener su mente en calma, Li-Na unos días atras había desatado el caos en la habitacion de Amelia, ahora la tiene que confrontar.
Luca no se movió. Su rostro era una máscara impasible, pero su mente corría a mil por hora. Habían pasado más de seis meses desde la última vez que se había acostado con ella. Recordó esa última visita a la clínica, su negativa a dar una nueva muestra. Recordó el informe del médico semanas después