La luz del amanecer romano entró por los ventanales, pero Luca ya estaba en pie. Antes de que los preparativos de la boda inundaran la villa, él tenía una prioridad innegociable. A pesar de las quejas risueñas de Amelia, Luca insistió en realizar una última revisión médica. No quería que el ajetreo emocional del día pusiera en riesgo la frágil vida que crecía en su interior.
En el Policlínico Gemelli, la Dra. Valenti los recibió con una sonrisa profesional. Tras una ecografía detall