Mundo ficciónIniciar sesiónAmelia tragó saliva, o al menos lo intentó. Sentía la garganta como si fuera papel de lija, áspera por el desuso y por el recuerdo fantasma del tubo de respiración. Abrió la boca para decir algo más, para repetir su nombre, pero solo salió un susurro seco, un jadeo.
El pánico regresó a los ojos de Luca







