Emilio cerró la laptop con un clic suave, cuidando de no despertar a su hermano. La pantalla se apagó, pero las palabras seguían ardiendo en sus retinas: Ti amo con tutta l'anima. Giorni che ti amo: 10,705.
El dolor inicial, ese desgarro de la traición al ver su infancia feliz convertida en farsa, se solidificó rápidamente en algo más frío, más calculador. Su mente analítica comenzó a separar la emoción de los hechos puros.
Hecho uno: Su madre y Luca Bellini tuvieron una relación en 2004, no so