POV. Amelia
En ese momento, vi a Betty acercándose por el pasillo, su expresión preocupada. Me saludó con la cabeza, su mirada preguntándome si todo estaba bien. Le sonreí débilmente, asintiendo. Sabía que estaba allí, que me apoyaba, que no estaba sola.
—Vamos a casa, Ana —dijo mi padre, con la voz intentando recuperar su autoridad de siempre—. Cuando llegue Protección Infantil, volveremos.
—No —dije, mi voz firme—. Mamá se viene conmigo y con Betty. No volverán a esa casa.
—¡No tienes derecho