POV. Adrian
No lo dijo mirando a Amelia. Eso fue lo primero que me dejó claro que no hablaba de ella.
—Veo que algunos gustos vienen de familia.
La frase me golpeó en seco. No fue el tono ni la sonrisa ladeada; fue la certeza inmediata, instintiva, de que hablaba de mí. De algo que me pertenecía.
Me detuve. Sentí cómo el aire cambiaba a mi alrededor, cómo algo invisible se tensaba dentro de mi pecho. Solté el brazo de Amelia sin darme cuenta y giré lentamente, muy despacio, como si cada músculo