—¡Mamá...! ¿Mamá?
Estaba completamente agitada. Me encontraba encerrada en mitad de un bosque oscuro. Hacía muchísimo frío y una densa capa de neblina lo cubría todo a mi alrededor, bloqueándome el paso. No sabía hacia dónde ir, no veía absolutamente nada entre los árboles, pero por alguna extraña razón mi mente no dejaba de pensar en ella.
—¿Mamá? ¿Dónde estás? Tengo miedo...
—¿Ross?
—¿Mamá?
Volteé de inmediato en dirección a la voz. Era la de mi madre; sí, estaba segura de que era la suya. In