Me levanté de la cama de un tirón, incorporándome de golpe. Decidí que lo mejor que podía hacer en ese instante era irme a duchar y largarme directo al gimnasio; una buena sesión de entrenamiento era justo lo que mi cuerpo y mi mente necesitaban para drenar toda esa porquería de recuerdos y dejar de sobrellevar malas energías.
Justo cuando iba a dar el primer paso para alejarme de la cama, el sonido agudo de una notificación hizo eco en la habitación. Rebusqué entre las sábanas hasta que encont