28: Un nuevo aliento.
— Lo lamento, señor ministro, pero no tengo manera de saber la razón que pudiese haber tenido ella para ocultarlo. Lo único que puedo responder a toda sinceridad, es que yo se lo que vi ese día, y decidí hablar. Mi amor por Eduardo, aunque no era apropiado, fue más intenso que todo mi buen juicio, y no pude soportar que ella estuviese mintiendo. Eduardo y yo, aún no estábamos involucrados sentimentalmente en ese momento. — aseguró.
La reina sintió repulsión de aquella mujer. Mónica Cervantes te