16. Como una cucaracha.
Emma pudo notar cierta nostalgia y añoro en los ojos de Daniel Lancaster. La salud de la Duquesa Abigail de Balmoral, nunca había sido buena. Se decía que había sufrido de terribles fiebres en cada parto, y que también había padecido de varios abortos. El día que ella murió, muchas cosas se dijeron, pero nadie sabía a ciencia cierta de que había muerto.
— La duquesa Abigail era una mujer bondadosa y amable, y no creo que exista una sola persona que no la recuerde de tal manera. Debió de ser ter