17. Planes bajo la mesa.
— Señora Cervantes, le he traído el postre que pidió, y le agregamos más arándanos como agradecimiento por ayudarnos con los alimentos para el refugio de animales de mi sobrino. — dijo una sirvienta que dejaba algunos pasteles en la mesa de jardín.
— No tienes nada que agradecer querida, lo hice con mucho gusto, siempre debemos de ver por los más vulnerables. — respondió la elegante mujer de ojos miel.
— Es usted un ángel, con su permiso. —
Mónica observó aquello.
— ¿Qué fue eso? ¿Desde cuándo