No sé cuántas veces he abierto hoy la laptop. La cierro, la abro, la vuelvo a cerrar. Es como una adicción. Cada vez que lo hago siento un nudo en la garganta y una especie de mareo… como si me fuera a desmayar.
Pero ahí está. No es un sueño, no es una pesadilla inventada por mi cabeza loca: los movimientos bancarios siguen apareciendo, uno detrás de otro. Cuentas que no conocía, nombres de empresas que suenan falsas, como sacados de un mal chiste: Blue Sea Investments, Global Trust Holdings, P